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EL EFECTO CREED

Publicado: 2011/04/02 de Luis Saavedra Oróstica en Narrative

… ¿¿Y si todo fue una realidad no vivida efectivamente?? tal vez. ¿¿Y si todo fue un sueño?? quizás. Décadas seguro de algo; convencido de algo: que no fue, que no sucedió. Quizás, tal vez, a lo mejor ¿¿¿Qué huea pasó??? A ver, tranquilein ¿Qué onda? ¡¡¡algo no anda bien!!! ¡¡Mi memoria nunca falla!! Veamos… Recuerdo perfectamente cada detalle vivido en esa época, tan distinta a la actual por lo demás.  No, no digo que fue mejor, no quiero sonar a viejo latero, pero distinta a la época actual, muy distinta: Linda época… me entra la nostalgia ¡Ay señor, me gustaría volver el tiempo atrás! Qué tiempos aquellos… ¡No loco, no es nostalgia! Es solo un sentimiento de melancolía, de añoranza, es como pena y emoción ¿cachay? ¡No, no es lo mismo! Es que es mortal que una escena de tu existencia, retorne; que un momento olvidado, regrese; que una emoción de antaño, reviva. Se me vienen a la memoria tantas cosas, desde el inicio de esta película, que empieza con el final de la anterior, con el tema “Eye of the tiger” ¡No, no soy nostálgico. Legal!

No comprendo que pasó. Esta película, la recuerdo bien, la legal. La tengo clarita en mi mente, o al menos eso creía hasta ahora… La vi en la sede vecinal a pasos de mi casa, por cien pesos teníamos derecho a una o dos películas, yo era re chico, pero se perfectamente las que vi. Se trataba del boom del VHS. La movida era ir a estas exhibiciones en la sede, en la capilla, en la escuela, o en casa de algún vecino más pudiente que tuviera el grosso VHS, que desplazó al Betamax, y afortunadamente lo reemplazó, sino hubiese quedado rallado de tanto ver esa película que pasaban en la escuela, una y otra vez, pues era la única que tenían en betamax. Yo no sé si ese sistemita era más caro, pero era la única película que tenían ¡la legal! , se llamaba “Relámpago azul”, tengo una imagen vaga de qué se trataba, pero sé que era de un helicóptero, y estaba en juego de computador Atari. Puta, si quiero más detalles, hoy en día la busco en google y con un click, tengo miles de resultados,  ahora todo es fácil, pero para que entrar a una de las páginas, me da lata, era más buena honda cuando las cosas costaban. ¡Filo!, me basta con ver uno de los resultados de búsqueda que dice: “Relámpago azul (1983-John Badham) en DVD o Video” ¡¡¡En DVD poh loco!!!  ¡Y hasta la puedo ver online si quiero! ¡Y en esos años la vi en Betamax! ¡¡¡Ohhhhhh, no logro dimensionar la magnitud de esta evolución!!! Pucha, no habrán skates voladores por la calle, como nos imaginábamos que habrían,  ¡¡¡Pero puta que cambiaron los tiempos!!! Y me gusta esta época. Y lo dejo bien claro para que no me tachen de nostálgico ¿ok?

“El Ruso lo ha inmovilizado y ahora lo lanza al otro lado del ring. Le lanza un fuerte gancho a la quijada. Drago tiene ahora el control del cuadrilátero…”

Claro, hasta ahí todo cuadraba con mis remembranzas cinéfilas. Todo estaba clarito. ¡Menos lo que estoy viendo ahora! ¿¿¿Pero qué mierda pasó??? Ok, Apollo Creed bailó “living  in América”, creyéndose la muerte, confiado como siempre, puro fanfarroneo previo, hasta ahí todo bien, empezó con el mismo juego de piernas y tirando golpes que le hacían cosquillas al ruso. Luego…

“Una derecha más de drago y una más y otra, otra derecha demoledora de drago” ((Campana))

  “(…) No pares la pelea, no importa lo que ocurra. No importa lo que ocurra…”

Apollo Creed.

No debió recuperarse, en el siguiente round debía morir. Iván Drago tenía que asesinar a Apollo.

“Y Apollo tiene entre las cuerdas a Drago, le está dando una paliza…”

 ¡¡¡Así fue y pasaron décadas sabiendo que así fue!!! Pero esta noche algo anda mal… A lo mejor, Apollo entrenó mejor que de costumbre, mejor que cada vez que vimos reproducida la película. ¡Maldito Apollo! Fue contra su destino y probablemente dejó de lado ese exceso de confianza ciega y exagerada, arrogancia que lo autoproclamaba como ganador antes de pelear, lo que es una maña Boxeril o cliché cinematográfico que insinúa que al tipo por fanfarrón le patean el trasero, aunque es boxeo y no así en Kick boxing donde Ton Po, sí, a punta de patadas que hacían retumbar pilares de concreto, le dió su merecido al hermano de Van Damme, y aplicándole un poderoso codazo, lo deja paralítico, todo por culpa del mismo sentimiento de “será pan comido” ¡¡¡Pero que par de pelotudos, si era cosa de ver a los contrincantes!!! ¡¡Salten pal lado!! ¡¡¿Guionistas, nos vieron la cara de estúpidos?!! Pero, esta vez Apollo, ya sea porque entrenó duro o porque algo pasó en su esquina antes de este repunte,  está ganando, costosamente pero está ganando… ¡¡¡Ganó, hueón, ganó!!! Como si estos años de haber perdido una y otra vez esa pelea lo hubiesen hecho madurar. ¿¿¿Pero qué está pasando realmente??? ¡Aún no lo puedo creer; aún no lo entiendo; aún no sé qué realidad viví yo! ¿Y qué viene ahora? ¿Acaso ahora debo revisar los diarios y ver que Martín Vargas fue campeón mundial? ¡Te pasaste! ¡¿¿¿Dios que viene ahora???!

¿Y si yo causé esto sin darme cuenta? ¡¡¡Grosso!!! ¿O qué causó que entrenara más? ¿O qué pasó en su esquina antes de recuperarse? ¡Sí, Esto es el efecto Creed! ¡He descubierto un método mental para cambiar el curso de los acontecimientos en una película! ¿Y en un partido de fútbol? El puto penal de Caszely… o desviar la maldita bengala del Cóndor Rojas… Mejor aún, le escondemos la navaja ¡¡¿A ver cómo se cortará el culiao ahora?!!… Un momento, posiblemente,  lo que sucede es que a alguien se le ocurrió rehacer películas ochenteras calcadas a la original pero en un punto todo cambia de dirección.  ¡Por eso Creed se reivindicó! ¡¡¡No estoy loco, eso es!!! ¡Malditos realizadores gringos! ¡Copiones! Seguramente los muy vacas le robaron la idea a creativos guionistas chilenos… Para comprobar mi teoría veré otro VHS… “Ya nunca más” la película de mi ídolo… Luis Miguel… ¡Eyy, no  se rían ganzos! ¡¡Y no soy nostálgico!! Veré si está vez salvan su pierna, sino yo evitaré su accidente a lo Superman. Pobresito Luismi ¡¡sí, lloré!!  ¿¿Y qué?? Ahora es el momento de cambiar la historia, todo está en la mente ¡¡¡Tengo un poder inimaginable!!!

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Happy death-day to you…

Publicado: 2011/02/26 de Pablo Espinoza Bardi en Narrative
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lo último que recuerdo es haber vomitado mi polera de Star Wars. el fuerte olor a vinagre emanaba de un Yoda pintarrajeado con restos de tomate y escasos fideos. me paré bastante mareado y con gran dificultad, pateando algunas garrafas qué para descontento de mis amigos lanzaban coloquiales puteadas. me sentía mal. todo estaba distorsionado y acompañado de un desagradable sonido de maquinaria que punzaba mi cabeza… y lo peor…, era ir a mear en esas condiciones, entre nichos y cruces. de ahí… todo se fue a negro. han pasado como diez minutos desde que desperté y no le puedo encontrar una explicación al extraño hormigueo y a la anormalidad de mi visión. los músculos de las piernas y de los brazos se sienten pesados. se qué están ahí, pero me es imposible moverlos ¿tan borracho estoy? creo que al parecer estoy recuperando el movimiento de mi cuello y mi visión se adecúa al entorno. a mi derecha nada… solo una pared. a mi izquierda veo ¿gente? ¡no, no es gente! o sea sí… son… son ¡¡¡cadáveres!!! ¡¡¡muertos vivientes!!! ¡todos conversando y bailando como la gente normal! ¡actuando como gente normal! todos usan esos tontos gorritos de cartón con forma de conito. qué ridículos se ven. algunos están tratando de bailar, pues muchos de ellos tienen sus extremidades rígidas y podridas. a mi lado hay uno de ellos. de su cara cae algo como pus y otras secreciones. todas chorrean desagradables y se escurren por las serpentinas que le cuelgan alrededor de su cuello… pero más desagradable aun, es lo que está comiendo. ¡está mordisqueando una pierna! ¡¡¡humana!!!… ¡y otro de por allá está chupeteando una mano! trato de hablarles para preguntarles que cresta pasa pero no me responden ¡es más! se me acerca una señorita totalmente hecha charqui, de ropa ajustada y muy escotada, y mete su huesudo dedo en mi ojo, para luego langüetearlo sensualmente con una erótica expresión facial… dejándome perplejo… y asqueado. momentos después, las sensaciones corpóreas empiezan a llegar poco a poco junto con un terrible dolor. levanto la cabeza y me doy cuenta de la desagradable verdad. la ausencia de mis brazos y de la mitad de mi cuerpo explicaba el extraño hormigueo. pero también… las velitas de colores incrustadas en mi pecho lo dijeron todo ¡uno de esos zombies de mierda está de cumpleaños!

I

Aunque los sacoehueas que ejercen el vano oficio de dibujar letras sobre hojas que estarían mejor en blanco, han pretendido desde hace 6.000 años hacernos creer que las palabras son maracas dignas de que les corra mano (o les haga fist-fucking) cualquier hueón que tenga algo que decir, lo cierto es que las palabras no son más que unas viejas culiás cojas, unas perfectas inútiles que sólo saben arrojar botellas vacías a un mar de mierda en verano y tejer abismos en invierno.
Ahora que lo pienso, hablar pestes de la literatura y la patota de maricones narcisistas que la practican es un ejercicio demasiado cómodo, es caer en el cliché y la obviedad más lamentables, es abrir la boca para decir “nada”.
En honor al tiempo y a la economía del lenguaje, seré breve y radical como una canción punk: abandonen los colegios y las universidades cuanto antes y dediquen por completo sus esfuerzos a reaprender el arte de rascarse los genitales con los pies. Y si como dijo Sábato: “la razón no sirve para la existencia”, qué le queda a la lengua.

II

Hacia fines del Siglo de las Luces, en un pueblito sin nombre a las afueras de Oxford, vivía una noble familia de cuyo seno había salido buena parte de los más deslumbrantes cerebros de toda Gran Bretaña. Académicos, científicos, filósofos, artistas, intelectuales de las más diversas áreas e, incluso, mujeres devotas pero políglotas, conformaban el staff de los Uglystone, familia prestigiosa y admirada como pocas en la época, pero que, sin embargo, durante años fueron objeto predilecto del odio más encarnizado de sus paisanos.
Una tarde cualquiera, cansados de soportar día tras día las humillaciones públicas que sufrían a manos de los hermosos lugareños que sin saber leer ni escribir regían el villorrio, los Uglystone decidieron poner fin a su martirio: se cosieron las bocas con los típicos alambres que se utilizan en estos casos. Luego, quién sabe cómo, se devoraron las manos con sus propios dientes.
Aún se comentan en el pueblo las hazañas sexuales que el pequeño Timmy Uglystone protagonizó una vez que se hizo bello a los ojos de la chusma. Dicen que se culió a cuanta cosa pilló en pie, pero no le doy mucho crédito a esa leyenda popular. Se me ocurre que el pequeño Timmy era un sexpredator de gusto exquisito. Mi hipótesis es que sólo le reventó el culo a las nenitas descalzas.

Alicia.

Publicado: 2011/01/21 de Pablo Espinoza Bardi en Narrative

hoy te mostraré algo muy entretenido el show acaba de comenzar – y ves un cuerpo hinchado sobre la mesa de disección rajado desde los genitales hasta la garganta las luces de los halógenos apuntan hacia el centro – mientras que la música se resume en un triste adagio el tiempo corre y la mesa de disección juega con la puesta en escena de una veintena de pájaros muertos que penden tiesos de los hilos los matices sepias y oscuros dominan la sala el resultado es sublime – desde el techo es bajado con un cordel un pequeño conejo muerto mientras que una voz en off narra la historia al ritmo de unos acordeones “ya es tarde… muy tarde… demasiado tarde” chilla la voz que interpreta al conejo – pero ahora viene la mejor parte – ¡fíjate bien! – mira a la pequeña niña que traen de la mano Ella es la actriz principal ¿acaso no es una dulzura? – se parece a Shirley Temple con ese vestido y esos ricitos ¿ves como ese pervertido la introduce a la fuerza en el voluminoso estómago? – algo desagradable de ver debo admitirlo Él es el sombrerero y con aguja e hilo se dispone a coser la abertura del cadáver mira como lo hace – es enfermizo ¿no? – mira como cose apresurado aquella zanja mientras que con la mano restante sujeta a la niña para que no escape – introduciéndole a la fuerza dentro de los pútridos intestinos – ¡pero mira te dicen! ¡no le quites la vista por nada del mundo! – pobre – la niña grita patalea y llora dentro del muerto – hasta que la asfixia finalmente acaba con su vida…

FIN del primer acto

se cierran las cortinas

ahora hay que esperar

 

después de un tiempo, estará todo listo para la escena del gusano…”

CAM 00016 [23:01:34:29]

Publicado: 2011/01/11 de Pablo Espinoza Bardi en Narrative

“Era muy sencillo. Los veía de la misma forma

en que una bestia contempla a los corderos”.

(Anatoli Onoprienko).

No hay mejor satisfacción que ver un trabajo bien hecho… de adelantar y rebobinar la cinta cuantas veces sea necesario. De apreciar los detallas. De aplicar tracking. De colocar pausa y encender un cigarrillo… después, sólo queda recapacitar por lo sucedido.

[RW <<] Enciendo otro << saco la cajetilla << y me limpio la cara << aplasto y levanto << mi rostro se transforma y << todo es un desastre << aplasto y levanto << aplasto y levanto << aplasto y levanto << siento un alivio a la inversa << y es algo muy extraño << aplasto y levanto << aplasto y levanto << todo retorna << aplasto y levanto << el cuerpo en el suelo ya no reacciona << aplasto y levanto << aplasto y levanto << la locura se (des)apodera de la habitación << << el piso retumba << aplasto y levanto << aplasto y levanto << el suelo hace contacto con el acero << las luces parpadean demasiado << y se crean formas terribles << aplasto y levanto << aplasto y levanto << me tiemblan las manos << aplasto y levanto << aplasto y levanto << aplasto y levanto << me tiemblan las manos << la cabeza vuelve a su forma original << aplasto y levanto << aplasto y levanto << mis zapatillas se limpian << el cuerpo reacciona << y grita << aplasto y levanto << grita más fuerte << más fuerte << más fuerte << PAUSE//. [FF >>] Enciendo un cigarrillo >> sonrío y >> levanto y aplasto >> levanto y aplasto >> el sujeto grita >> llora >> suplica >> convulsiona >> levanto y aplasto >> levanto y aplasto >> mis zapatillas se ensucian >> Levanto y aplasto >> levanto y aplasto >> levanto y aplasto >> levanto y aplasto >> mis manos tiemblan >> estoy muy cansado >> levanto y aplasto >> levanto y aplasto >> ya puedo sentir el suelo >> levanto y aplasto >> levanto y aplasto >> todo da vueltas >> los espasmos del cuerpo se detienen >> levanto y aplasto >> levanto y aplasto >> levanto y aplasto >> mi camisa se ensucia >> levanto y aplasto >> mis manos se ensucian >> levanto y aplasto >> levanto y aplasto >> mi rostro se ensucia y se transforma >> levanto y aplasto >> levanto y aplasto >> el cigarrillo se apaga >> STOP//.

¿Ven lo qué les digo?

Del arbusto en llamas salió una voz, y dijo: Purifícalo.

Publicado: 2010/12/30 de Pablo Espinoza Bardi en Narrative

Toasty!”

(Mortal Kombat II).

Bajo el puente hiciste tu última gracia. Lo bañaste de bencina y le prendiste fuego… así de simple. Tomaste la botella de vino y la alzaste al cielo con un burlesco “salud”. Tu última gracia. Tu último acto. El morbo de mirar a alguien consumiéndose en las llamas te volvió loco… tan eufórico estabas que hasta bailaste una danza india al rededor de su cuerpo. Entre ocho y doce minutos demora un cuerpo en quemarse. Hace tiempo qué lo tenías planeado y allí estaba, retorciéndose; ardiendo por partes; expulsando la grasa; chillando con un sonido agudo y difícil de olvidar; clamando e invocando a la rápida un rosario improvisado. Pasado unos minutos te acercaste y prendiste un cigarro en su frente. Este es el último, así que está bien. Mientras el cigarro se consume te vas tranquilizando de a poco, y piensas en ese sabroso Rosbif esperando en casa. Entre ocho y doce minutos demora un cuerpo en quemarse… bueno, eso fue lo que viste en un video hace mucho tiempo atrás… pero lo ideal es que el sujeto aguante los doce minutos, sí no, el espectáculo no se justifica. En fin, tu cabecita alucina con eso. Años de inconfesables crímenes para sellar tu peculiar cruzada con este show pirotécnico. Este es el último, pensaste nuevamente: “Mañana me entrego a la policía”.

Besitos de leche

Publicado: 2010/12/27 de magatisa en Narrative

“El amor sin pecado es como el huevo sin sal”.
Luis Buñuel.

Mi madre me enseñó desde chiquito a temerle a la noche. Me decía que a ciertas horas (“las veinticuatro”) era mejor permanecer en casa. “Porque la oscuridad es revelación”. Aunque jamás supe qué quiso decirme con eso, fui obediente, me eduqué en el miedo y aprendí que las noches son mujer fatal.
¿Te cuento algo? He sembrado maleza en grandes extensiones de mi memoria. Meses, años… arrancados de cuajo. Sin embargo, aún recuerdo el día en que pretendí recorrer la ciudad prohibida dentro de la cual crecí. Pero sabía de antemano que mi madre no me lo permitiría. “Porque en la ciudad habitan bestias, porque en la ciudad siempre es de noche”.
—Mamita, ¿cómo es allá afuera? —le pregunté una mañana.
—Para nosotros, mi niño, sólo existe un adentro —me respondió.
Luego me calló con un beso y continuamos jugando a revertir el parto.