Posts etiquetados ‘pablo espinoza bardi’

Happy death-day to you…

Publicado: 2011/02/26 de Pablo Espinoza Bardi en Narrative
Etiquetas:, , ,

lo último que recuerdo es haber vomitado mi polera de Star Wars. el fuerte olor a vinagre emanaba de un Yoda pintarrajeado con restos de tomate y escasos fideos. me paré bastante mareado y con gran dificultad, pateando algunas garrafas qué para descontento de mis amigos lanzaban coloquiales puteadas. me sentía mal. todo estaba distorsionado y acompañado de un desagradable sonido de maquinaria que punzaba mi cabeza… y lo peor…, era ir a mear en esas condiciones, entre nichos y cruces. de ahí… todo se fue a negro. han pasado como diez minutos desde que desperté y no le puedo encontrar una explicación al extraño hormigueo y a la anormalidad de mi visión. los músculos de las piernas y de los brazos se sienten pesados. se qué están ahí, pero me es imposible moverlos ¿tan borracho estoy? creo que al parecer estoy recuperando el movimiento de mi cuello y mi visión se adecúa al entorno. a mi derecha nada… solo una pared. a mi izquierda veo ¿gente? ¡no, no es gente! o sea sí… son… son ¡¡¡cadáveres!!! ¡¡¡muertos vivientes!!! ¡todos conversando y bailando como la gente normal! ¡actuando como gente normal! todos usan esos tontos gorritos de cartón con forma de conito. qué ridículos se ven. algunos están tratando de bailar, pues muchos de ellos tienen sus extremidades rígidas y podridas. a mi lado hay uno de ellos. de su cara cae algo como pus y otras secreciones. todas chorrean desagradables y se escurren por las serpentinas que le cuelgan alrededor de su cuello… pero más desagradable aun, es lo que está comiendo. ¡está mordisqueando una pierna! ¡¡¡humana!!!… ¡y otro de por allá está chupeteando una mano! trato de hablarles para preguntarles que cresta pasa pero no me responden ¡es más! se me acerca una señorita totalmente hecha charqui, de ropa ajustada y muy escotada, y mete su huesudo dedo en mi ojo, para luego langüetearlo sensualmente con una erótica expresión facial… dejándome perplejo… y asqueado. momentos después, las sensaciones corpóreas empiezan a llegar poco a poco junto con un terrible dolor. levanto la cabeza y me doy cuenta de la desagradable verdad. la ausencia de mis brazos y de la mitad de mi cuerpo explicaba el extraño hormigueo. pero también… las velitas de colores incrustadas en mi pecho lo dijeron todo ¡uno de esos zombies de mierda está de cumpleaños!